Tipos de encuadernación
Existen tres tipos básicos de encuadernación, todos ellos disponibles en nuestra unidad de negocio de Libros: rústica, cartoné y caballete.
- Rústica:
Es la encuadernación de tapas blandas, empleada para libros de educación, libros de bolsillo y revistas de gran extensión en cuanto a número de páginas.
En este tipo de encuadernación el bloque del interior del libro va unido a las cubiertas por el lomo.
Existen dos variantes de encuadernación rústica:
Rústica cosida: los pliegos del interior van cosidos entre sí.
Rústica fresada: los pliegos van unidos entre sí mediante por cola que se ha aplicado al lomo.
En ambos casos, el libro puede llevar o no solapas en su cubierta.
- Cartoné:
Es la encuadernación de tapa dura. Se usa como encuadernación de lujo, y es la empleada para enciclopedias, libros de consulta, etc.
En este tipo de encuadernación el bloque del interior del libro va unido a las tapas, por las páginas primera y última del libro, denominadas guardas.
Existen dos variantes:
- Cartoné cosido: los pliegos del interior van cosidos entre sí.
- Cartoné fresado: los pliegos van unidos entre sí mediante cola aplicada al lomo.
- Caballete:
Tipo de encuadernación en que los pliegos van unidos entre sí por grapas.
Se emplea en revistas, folletos, etc.
Además de estos, existe otro tipo de encuadernación derivado de los anteriores, como es:
- Flexibook:
Es un tipo de encuadernación en tapa dura flexible, realizada con una cartulina de alto gramaje. Tiene el mismo aspecto exterior que un libro encuadernado en Cartoné y puede ser cosido o fresado, y en ambos casos, con o sin solapas.